nuestro proyecto
construcción con tierra

casaruraladobe
Valdemaluque, Soria   
català  deutsch  english  español  français
inicio

alojamiento rural
algo diferente
la casa
precios y condiciones
contacto y reservas
opiniones de viajeros

situación
mapa
valdemaluque
oeste soriano
qué visitar
cañón del río lobos

arquitectura popular
la casa pinariega
nuestro proyecto
las obras en fotos


A nosotros nos gustan las casas de tierra.

A través de nuestro proyecto reivindicamos la tierra como material de construcción local, natural y económico, saludable y eficiente, con buenas propiedades aislantes y un gran atractivo plástico.

Fachada de adobe y golondrina

Detalles de la casa vieja, con su chimenea pinariega También reivindicamos el valor patrimonial del adobe por su papel central en la arquitectura popular tradicional de esta comarca y mil otras. Ser de fuera nos da la distancia y la perspectiva para valorar lo que aquí muchos desprecian, relacionando las casas viejas con ser pobres y pasar frío.

El turismo rural es el medio que nos ha permitido esta puesta en valor de la construcción con tierra.

Nos marchamos de Madrid en 2001, con destino a Soria, con la idea de construir o rehabilitar una casa de adobe y dedicarnos a la buena vida.

Tras varios meses de búsqueda, elegimos Valdemaluque por su ubicación estratégica entre El Burgo de Osma y el Cañón del Río Lobos, por tener ayuntamiento propio, y por conservar bastante población y bar.

Panorámica de los tejados de Valdemaluque

La casa de Pío Pascual En agosto de 2002 compramos 'la casa de Pío Pascual'.

Era una mole sin apenas ventanas, sin agua corriente, carcomida y medio hundida, que llevaba 40 años cerrada y deshabitada.

Desarrollamos un proyecto de rehabilitación respetuoso con las formas, los elementos y los materiales de la casa vieja. Fachada oeste con detalles de estructura de madera

Esquina sudoeste Lo más delicado del diseño fue idear cómo ganar altura bajo cubierta para hacer habitable el espacio de la planta alta sin alterar las proporciones y la fisionomía de la fachada.

Se resolvió con una cubierta a dos alturas con distintas pendientes. Nuestras habitaciones particulares, en la parte sur (fachada principal), tendrían menos altura libre que las habitaciones de los huéspedes. Alzado oeste

Detalles de estructura de madera En realidad, más que una casa de adobe es una casa de madera.

Decidimos que merecería la pena reconstruir toda la estructura con madera vieja (menos los cabrios de la cubierta), lo que complicaría la ejecución pero daría un resultado mucho más rústico.


Aunque la distribución de los espacios interiores respondía a las necesidades del ciclo de vida rural de los antiguos habitantes, el proyecto valoró su conservación y su compatibilización con los nuevos usos y exigencias.


Planos planta baja


El gran portal seguiría siendo el eje vertebrador de la planta baja. La chimenea pinariega se integraría en un amplio salón-comedor. Las salitas y alcobas se reconvertirían en cuarto de estar y oficina. Incluiríamos una habitación en planta baja adaptada para discapacitados.


Planos planta alta


La planta alta se organizaría alrededor de un amplio distribuidor central, dominado por el cesto de la chimenea pinariega. Bajo los techos abuhardillados se distribuirán las restantes cuatro habitaciones de huéspedes más nuestro apartamento.
 

El proyecto se abordó desde un enfoque de sostenibilidad, procurando minimizar los impactos ambientales.

Dio prioridad al reciclado y la reutilización de materiales viejos (tejas, adobes, maderas...) y al empleo de materiales ecológicos, reduciendo al mínimo el uso de acero y cemento, por ser materiales en cuya elaboración se consumen grandes cantidades de energía, y evitando los materiales tóxicos como el PVC y el poliuretano.

Detalle de colocación de adobes en fachada norte

Interior de portal, mirando hacia la calle Los acabados serían sencillos y rústicos, con tierra y pinturas a la cal. El suelo de tierra de la casa vieja se sustituiría por suelos de cemento pulido a mano, con un efecto estético similar.

La gran masa del edificio proporcionaría un excelente inercia térmica, consiguiendo un ambiente fresco en verano y acogedor en invierno, apoyado por un sistema de calefacción por suelo radiante con caldera de biomasa.

 

Volver